¿Y si le cambiamos de nombre?

Es muy común escribir sobre San Valentín en Febrero. Unos pueden escribir sobre las cosas curiosas, lo que te gusta, lo que te disgusta y otros sobre la agradable sensación de sentirte estúpidamente feliz o las horribles consecuencias que pasan cuando uno no es correspondido. Siempre he pensado que el día de San Valentín ha sido estancado con el significado de ver a dos personas enamoradas, por lo que para algunos esta imagen pueda parecer muy melosa y asfixiante. Aún así,  los que están en el apisonado y aburrido terreno del medio (como yo) son los más perjudicados, ya que tenemos que ver las decoraciones y demás chucherías de los que les gusta todo; así como soportar los gritos innecesarios de un grupo de personas que simplemente reniegan por San Valentín. Si en algo se parecen estos dos, es que todos te hacen la misma pregunta "¿Que harás este 14 de Febrero?" aún cuando esto no nos interesa.

Señores, señoritas, las personas no eligen estar solteras. Tampoco es una decisión, tampoco se lamentan, tampoco lo quieren. Simplemente, no hay nada. Algunos se enamoran en verano, otros en invierno, otros prefieren la primera o el otoño; y otros, mucho más flojos, están a la espera del "cuando pasa, pasa". Quién escribe se siente identificado con lo último.

Si hay algo bueno de San Valentín es que, de una manera u otra, hay muchas risas alrededor, tanto de los que se burlan como de los que disfrutan esta fecha, pero si hay algo que no me gusta es, como toda fecha especial,  las hordas de parejas o arrechos amantes que invaden calles, avenidas y parques para mostrarle a propios y extraños sus dulces arrumacos.

Tal vez, el día de San Valentín  debería llamarse, como muchas personas lo profesan, "Día del Amor" , así como suena, ya que de esta manera sería un día en el que todos estaríamos llenos de amor y todo se haga más simple. Algo así como una navidad sin pavo y con más espíritu real; una especie de festividad Hippie sin drogas (bueno, depende de los gustos de cada uno) o una alegría colectiva. Algo más sincero y menos plástico.

Si fuese el "Día del amor", las personas no solo se conformarían en ver a su pareja en una salida, sino en besar a tu familia que siempre te apoya, así te digan "Gringasho" y estés en la correccional, a los amigos que te hacen reír, al vecino que siempre te saluda en la mañana y no lo conoces, entre otras manifestaciones. Las personas en la calle o al encontrarse en un centro comercial se dirían "Gracias, Feliz día del amor".

En consecuencia, teniendo en cuenta lo expuesto, yo prefiero celebrar "el día del amor" y no "San Valentín". Considero que el demostrar a una persona que la quieres mucho no se debe hacer en una día en especial ni por intermedio de presentes, sino simplemente demostrarlo en cualquier momento.

Sean felices, disfruten del amor en todas sus magnitudes y tengan muy en cuenta nadie está ajeno a él. Simplemente, está manifestado en algún tipo de sus innumerables variables a cada uno de nosotros.

Cambio y Fuera.

[¡Ramaaadaaa!]


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